Alejandro Álvarez
“Estoy inserto en la historia del Club Hípico”
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“Hoy, el Club Hípico no es más que una empresa de juegos, que sólo quiere captar más apostadores”
Fuente: icarito.cl
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No hay una voz más autorizada para hablar del Club Hípico de Santiago (CHS) que la de Alejandro Álvarez Valderrama. Para este médico de profesión, y titular del stud Guzo, no es exagerado decir que la institución de Blanco Encalada es lo más parecido a una segunda casa. Y es que 21 años ejerciendo como director, y la participación en un sinnúmero de obras que hasta hoy perduran en el CHS, son parte de un currículum envidiable. Por eso, a la hora de hablar sobre el momento actual de la centenaria entidad, su figura es un referente ineludible.
Para nadie es un misterio que Alejandro Álvarez es querido u odiado. Su carácter fuerte y pasional, sumado a un estilo frontal, directo y sin tapujos a la hora de referirise sobre cualquier tema hace que su persona no despierte matices. Sin embargo, y más allá del bando en el que uno se encuentre, no se puede desconocer el hecho de que nadie queda indiferente ante sus opiniones.
La intención inicial de The Moroso era hablar con Alejandro Álvarez acerca de las apuestas hípicas en internet. No obstante, su basta experiencia y su extensísimo bagaje hizo que la charla se extendiera mucho más de lo previsto, y que se conversaran varios otros temas. The Moroso no desaprovechó esta oportunidad única de exprimir al máximo esta naranja, o este verdadero “volcán de ideas”, como él mismo se autodefinió. Álvarez, como buen doctor, entrega un crudo diagnóstico respecto al presente y, sobretodo, en cuanto al futuro de la hípica nacional.
- Mucho se ha hablado en el último tiempo de que la hípica se encuentra en crisis, que los premios están bajos, que no llegan nuevos propietarios, que los criadores no venden a sus mejores ejemplares y una serie de otros puntos que ya son archiconocidos por el medio. En este depresivo contexto, ¿cuál es su visión sobre el presente de la actividad, y cómo está inserto el Club Hípico en dicha realidad?
- Todos sabemos que la hípica ha cambiado muchísimo. Si antes el CHS era una institución abierta a la comunidad, y que le preocupaba conquistar a más gente para llenar sus tribunas los días domingo, hoy no es más que una empresa de juegos, que sólo quiere captar apostadores. Y si la actividad está en crisis, es obvio que el Club Hípico también. Es una situación penosa, porque tanto la hípica como el CHS son un bien necesario para el país. Y se lo digo con mucha responsabilidad.
- ¿Qué razones esgrime para plantear ese juicio?
- Hay muchas razones que avalan ese juicio. En primer lugar, la condición natural del ecuestre es bicentenaria. No se olvide que a este país llegaron a caballo. Si hasta existe el Regimiento de Artillería a caballo. El CHS, en tanto, es la primera sociedad anónima del país, del mismo año que Gasco. Y en el contexto de la región, el CHS es el hipódromo más antiguo de Sudamérica. Sólo Belmont Park, en EE.UU. lo supera por unos meses. Ellos son de julio de 1869, y el Club Hípico de septiembre. ¿Usted sabe lo que significa todo esto que le digo?
- Estoy de acuerdo, ¿pero no será que la importancia de la hípica también radica en que es una gran fuente laboral?
- Evidentemente que sí. Son 40 mil las personas que viven directa e indirectamente de la hípica. Entonces, en estos tiempos complicados, es obvio que todos debemos ayudar a mantenerla. Pero ojo: La hípica no para un grupo selecto que tiene una tarjeta de crédito. Queremos que la actividad sea para todos, abierta. No a la centralización, pero sí a la comercialización, diversificación y masificación en la propiedad de los caballos. Que los hipódromos no sean los únicos que tengan que opinar respecto a cómo se asignan las platas.
- ¿Usted habla del 10,5% correspondiente al Fondo de Premios?
- Claro, pero hay que tener en cuenta que ese porcentaje fue asignado por la legislación cuando los hipódromos eran de todos. Sin embargo, hoy pertenecen a una o dos familias. Y si son los criadores los que están en las grandes cúpulas, o sea, en los directorios, ¿acaso van a ser ellos los únicos que determinen los premios? ¿Entonces por qué no le ponen 10 millones de pesos a las carreras de dos años, donde sólo participan sus caballos, y nos dejan a todos comiendo mierda? Si para ellos es muy fácil. Tienen la caja de fondo, con la plata adentro, y la llave para abrirla.
- En concreto, ¿lo que usted sostiene es que los propietarios y los hipódromos sean paritarios en discutir cómo se distribuyen las platas?
- Exactamente, pero déjeme decirle que eso jamás se conseguirá, porque cuando a los directores les tocan sus facultades y sus inveteradas atribuciones, pareciera que les tocaran poco menos que la familia.
- ¿Cuánto pudo avanzar usted en esta materia mientras se desempeñó como director?
- Mire, yo fui un director muy demócrata y que siempre se cuadró con los propietarios. Por ejemplo, fui partidario de que les quitaran el pago de inscripciones en las grandes carreras. De hecho, aún conservo la carta de la Asociación de Propietarios de los años 80. En un esfuerzo conjunto con la entidad gremial logramos eliminar esta injusta medida.
- Sin embargo, hace algunos años se reestableció ese pago. Hoy prácticamente todos los clásicos más importantes de la generación (grandes carreras del año) requieren de esta anotación previa. ¿Hubo un retroceso en este punto entonces?
- Absolutamente. Lo más irónico es que hace poco escuché a un director del CHS que hablaba del alza en los premios, y ponía como ejemplo la Polla de Potrillos, con 21 millones de pesos al primer lugar. ¿Pero de qué alza me habla, si esos 21 millones fueron dados enteros por los propietarios, por el cobro de esta inscripción preliminar?...¿Usted cree que es desarrollo hablar de eso?...Si para otras carreras tanto o más importantes, como por ejemplo el Clásico Copa de Oro, el premio a primer lugar es de 7, 5 millones, y hace 15 años era de 8 millones. Las cifras hablan por si solas.
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“Para un cargo como el de presidente del Club Hípico de Santiago se necesitan tonos de opinión especiales. Por ejemplo, en vez de un re sostenido, un do…¿Me explico?
Foto: elturf.com
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Los grandes logros
- Pese a que usted ya lo ha esbozado durante la entrevista, no puedo dejar de preguntarle cuál es su sentimiento con las personas que hoy se encuentran en el directorio del CHS. Usted conoció de cerca a muchos de ellos.
- No tengo resentimientos. Para mí es etapa superada. Siempre he dicho que detrás de un gran día de sol, existe una gran noche oscura.
- Pero más allá de eso, está claro que hubo un quiebre importante entre usted y Jorge Celis, actual presidente de la institución, y que desembocó en su salida de la cúpula directiva.
- Mire, yo saqué a Jorge Celis de director durante 13 años, y debo reconocer que críe cuervos, pues fue el primero que me sacó del directorio. Si yo salí fue por obra y gracia del acuerdo en una oficina entre Juan Cuneo (presidente del Hipódromo Chile) y Jorge Celis, que para sacudirse y liberarse de personas con opinión, tenían que sacar a Roberto Allende y a quien le habla . ¿Y cómo lo hicieron? Armaron una elección en siete u ocho días. Yo me encontraba en Buenos Aires cuando me enteré por el diario que no seguía en el directorio. Estaba claro que en un período tan corto de tiempo yo no podía juntar los ciento y tantos votos que siempre obtenía, y que me permitieron, entre otras cosas, sacar a Jorge Celis de director por mucho tiempo.
- A propósito, ¿cómo está la relación hoy con él?
- Jorge es un ex amigo. Yo a él lo respeto, pero actuó de manera equivocada. Fue muy injusto conmigo. Debo dejar en claro que con él no sólo fuimos socios en un sinnúmero de caballos exitosos, sino que éramos muy buenos amigos.
- Usted acaba de mencionar que durante mucho tiempo obtenía más de 100 votos entre los accionistas…
- Mire, el 80% de las veces saqué la primera mayoría en las elecciones.
- A eso iba mi pregunta. Al contar con tamaño respaldo de los accionistas, y más allá de que la presidencia después fuera designada por todos los directores, ¿nunca le interesó asumir la cabeza de la institución?
- Mi carácter era y es incompatible con eso. Por ejemplo, en este país nunca va a poder ser Presidente de la República Pablo Longueira, no porque no tenga condiciones, sino por su manera de ser.
- ¿Qué se necesita? ¿El famoso carisma del que tanto se habla hoy?
- No sólo eso, sino tener tonos de opinión especiales. Por ejemplo, en vez de un re sostenido, un do…¿Me explico?
- Pero si hubiese sido presidente del CHS, ¿habría hecho algo más de lo que hizo en sus 21 años como director, o está conforme con lo que pudo aportar desde su puesto?
- En este país en el que vivimos, y en el que nadie se acuerda de quién era quién, yo le puedo decir en un libro blanco cuántas cosas tienen la marca de Alejandro Álvarez en el CHS. Si quiere le nombro unas 150, sólo para ganar tiempo.
- Adelante.
- Paré una misión de acción el año 79 a los ocho directores restantes, que querían pagar una deuda administrativa con las platas de los accionistas. ¿Entiende de lo que le hablo?...¿Se imagina usted que habría pasado si el CHS se hubiese transformado en un Colo Colo?...
- Le quedan 149
- ¿Sabe usted quién hizo el tercer piso, que antes era tribuna?, ¿Quién hizo el quinto piso con las terrazas?, ¿Quién hizo el Salón Vip?, ¿Quién hizo la clínica veterinaria?, ¿Quién trajo la televisión a color al Club Hípico?, ¿Quién hizo los pabellones?, ¿Quién instruyó a los veterinarios para que pudieran dar anestesia?, ¿Quién les enseñó a operar?, ¿Quién hizo la remodelación de todo lo que es el sector de paseo de los caballos?, ¿Quién ideó los grandes sorteos?, ¿Quién ideó los programas de temporadas con hándicap libre?, ¿Quién ideó el casino de propietarios en la cancha?, ¿Quién ideó todo el rediseño de avenida Tupper y de la puerta del espino?...¿Quién ideó?, ¿Quién ideó? y ¿Quién ideó?...
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“Yo fui quien presentó el proyecto que pretendía resucitar el juego de la cartilla. Sin embargo, como funciona hoy es una verdadera estupidez”
Foto: elturf.com
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Internet está out
- El año 2002 usted fue protagonista de un comentado episodio en el CHS, cuando no fue a recibir un premio el día que su caballo Crisantemo ganó el clásico en homenaje a la institución. Ésta es la oportunidad de que cuente qué pasó realmente.
- Fue una situación trágica. Ése mismo día que corrí el Clásico Club Hípico de Santiago con Crisantemo, tuve que salir raudamente del recinto, porque se había muerto mi segundo padre casi en el instante mismo de la carrera. Y todavía los ilusos creen que debí priorizar recibir un premio medíaticamente. ¿Acaso están locos?...¿Qué se supone que debía hacer?...¿Gritar de alegría cuando mi corazón lloraba?
- Lo que se comentó en su momento fue que su actitud de no recibir el galardón en público tuvo un carácter revanchista, por haber sido sacado del directorio poco tiempo atrás. Se tomó casi como una afrenta.
- Ahí tiene usted pues. Cómo serán de pequeños estos señores que no logran entender ni siquiera el primer mandamiento: Honrar padre y madre.
- A usted le quitaron el carácter de director honorario a raíz de este hecho, ¿verdad?
- Así es. Incluso se les planteó un problema de tipo ético, porque usted sabe que para tener el título de honorario se necesitan de 15 años de director. Yo estuve 21. En todo caso, no fue de lo único que me despojaron. ¿Sabe usted que yo ya no tengo estacionamiento en el CHS?...¿Que ya no me invitan al lanzamiento de El Ensayo o de las Pollas?...Me pregunto qué tanto daño les hice. Al presidente, por ejemplo, sacarlo 13 años como director…Es una situación vergonzosa, triste, humillante e inmerecida.
- El ser tan poco reconocido hoy, ¿qué sentimiento le provoca?
- Hay una cosa que es clara. En el Club Hípico existe la historia, y en ella yo estoy inserto. Mis 21 años nadie los puede borrar. Tampoco el hecho de que siendo un verdadero patán, un médico que atiende por Fonasa, logré ganar nueve clásicos de Grupo I, incluído un Ensayo y un Derby en menos de dos años. Yo sé que hablo de manera muy poco modesta, pero si usted me quiere entrevistar y preguntarme por el Club Hípico, debe saber que a mí no me tirita la lengua.
- A propósito del CHS, quería consultarle su opinión sobre las apuestas vía internet que implementó la institución, y específicamente sobre el emblemático juego de la cartilla.
- Yo fui quien presentó el proyecto que pretendía resucitar el juego de la cartilla. Sin embargo, como funciona hoy es una verdadera estupidez.
- ¿Porque quedó supeditado a internet?
- Pero evidentemente. Si el juego de la cartilla es el más inteligente que se ha creado en el mundo. Y lo inventamos nosotros, los chilenos. Los gringos serán muy habilidosos, pero en esta materia, al menos, nosotros descubrimos la pólvora antes que ellos.
- ¿Cuál es la fascinación que tiene la cartilla, y por qué usted la defiende tanto?
- Usted sabe que en la cartilla se trata de ganar combinando dos, tres, cuatro o más caballos en carreras distintas. Por ejemplo, parte con un capital de mil pesos.
- ¿Entonces, esos mil pesos se los juego al primer caballo, todo lo que acierte al segundo, luego al tercero, y así sucesivamente?
- Claro, pero la gracia radica en lo siguiente. El hipódromo es quien cumple esa función. O sea, no es que usted cobró el primer boleto de 10 mil pesos, por ejemplo, y todo ese monto se lo apostó al segundo ejemplar. Usted sólo desembolsa los 200, 500 ó mil pesos iniciales. Tomemos como ejemplo esta última cifra. A ese capital de inicio de mil pesos, el club hípico le quita 300, que corresponde al 30% que se descuenta por ley. Llevémoslo a la cartilla. Si usted acierta la primera carrera, y le pagó 10 veces, entonces le van a sacar tres mil pesos. Y si después vuelve a acertar, y otra vez pagó 10 veces, entonces el descuento será de 30 mil pesos. Finalmente, póngase en el caso de que en la tercera carrera perdió. ¿Sabe cuál fue el resultado para el hipódromo? Que de mil pesos que usted apostó al comienzo, él logró quitarle 33.300 pesos. Entonces, ¿dígame si no es depredadora la cartilla? Nómbreme un juego recaudador que exista, y que le logre sacar 30.000 pesos con los mil que usted desembolsó al principio.
- ¿Entonces, para usted el error fue que un juego tan favorable para las arcas del CHS haya quedado reducido únicamente a los usuarios de internet?
- Por eso le digo que es una estupidez. Si es el juego más multiplicador y recaudador que existe en el mundo. Debería ser aún más masivo que el boleto a ganador. Y, sin embargo, estos iluminados lo realizan únicamente por internet. Me pregunto, ¿qué pasa con la viejita de la esquina que no tiene acceso a la red?...Y, por último, yo que sí tengo, no puedo acceder al sistema, porque muchas veces no funciona. Usted sabe que internet del CHS es desastrozo.
- ¿Debemos concluir que fracasó el proyecto de la cartilla?
- Sólo le digo una cosa. No puede haber tanta irresponsabilidad y tanta patudez en creer que es masivo un juego que, en el fondo, está muerto en su esencia. Así de simple.