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No
tiene promotoras en cada pasillo, ni cajeras que pidan el vuelto
para el Hogar de Cristo, ni música que estimule el consumo,
ni carros con asientos para bebés, ni máquinas para
consultar precios, ni cámaras para el robo hormiga...
Tiene historia,
mascotas, caseros, vendedores ambulantes, productos que no están
en el supermercado y precios bajos. Es la inconfundible Vega Central,
cuyos orígenes se remontan a principios del siglo pasado.
"La afrentosa
apariencia de esos terrenos ribereños está aún
patente en la actual descomposición y promiscuidad de La
Vega, mercados ambulantes, cachureos y lides y acopios de escenas
de feria que exhibe el jardín de artesanos" ("La
Chimba", Carlos Lavín, 1947).
Sus 9,5 hectáreas
de extensión dan cabida a unos dos mil comerciantes minoristas,
en lo rubros hortícola, abarrotes, carnes y flores, además
de unos 150 mayoristas que manejan el 20 por ciento de las ventas
que se concretan en la capital.
La Vega Central
es uno de los tres principales mercados de este tipo junto a Lo
Valledor y al Mersan. En conjunto, comercializan alrededor de 250
millones de dólares anuales.
Si embargo, este pintoresco centro de abastecimiento tiene problemas
que amenazan con destruir sus más de cien años de
existencia. Las restricciones impuestas por la municipalidad de
Recoleta, el proyecto urbanístico "Recoleta Ponte Bella"
y el debutante Mersan presionan al mercado más antiguo de
Santiago para que abandone su emplazamiento.
Mall
Mersan
El Mersan se
inauguró a fines de 1998 como una alternativa privada similar
a la que existen en ciudades como París, Tokio, Nueva York
e incluso Buenos Aires, donde los centros de comercialización
se ubican fuera del perímetro urbano, para no entorpecer
el tránsito ni contaminar más las ciudades.
Hasta el momento
tiene el 33 por ciento de su espacio ocupado, hecho que no es muy
alentador si se considera que para esta etapa el mall mayorista,
ubicado en Lo Espejo con la Panamericana Sur, tenía proyectado
llegar al 50 por ciento.
Peligra la inversión de 70 millones de dólares. Parte
de este fracaso se debe a la resistencia de su principal mercado
potencial: los 150 mayoristas de la Vega Central. Hasta hoy ellos
se niegan a dejar su habitual lugar de trabajo, señalando
que emigrar al nuevo mercado los obligaría a pagar un arriendo
de 480 mil pesos mensuales y una cuota de incorporación que
fluctúa entre 25,9 y 49 millones de pesos.
No era difícil
predecir que estos elevados costos harían imposible tal traslado,
sobre todo, considerando que en la Vega Central son dueños
de su local. Además, estando allí, perderían
la clientela del sector norte y oriente de Santiago y entrarían
a competir directamente con Lo Valledor.
Para el presidente
y principal accionista del Mersan, Alejandro Boetsch, "el sistema
de la Vega es de competencia desleal porque está haciendo
uso y abuso de los lugares públicos. Nuestro proyecto es
congruente con lo que piensan las autoridades sobre lo que debe
ser una ciudad moderna".
Según
Boetsch, el Mersan reviste más ventajas que la Vega Central
pues descongestiona la ciudad y hace más eficiente el sistema
de distribución. Los productos llegan en camiones de carretera
y salen del recinto en camiones integrales que llevan todo en un
solo viaje.
"Recoleta
Ponte Bella"
La actual administración
de Gonzalo Cornejo y un equipo de arquitectos dirigidos por Patrick
Turner han comenzado "Recoleta Ponte Bella", plan maestro
para recuperar -durante los próximos cuatro años-,
el patrimonio histórico y cultural de la comuna de Recoleta.
Se quiere realizar
algo similar a lo que se hizo con "Barcelona Ponte Guapa"
antes de los Juegos Olímpicos del año 92, cuando se
remodelaron y potenciaron barrios y sectores principales de la ciudad.
"Nos dimos
cuenta que el eje de esta campaña debía ser revalorizar
y exhibir el gran valor patrimonial, histórico y cultural
que esta comuna tiene, pero que está bastante depreciado
y oculto detrás del deterioro y la suciedad", reconoce
el alcalde Gonzalo Cornejo.
El punto de partida del proyecto es el sector de Artesanos, donde
se ubica la Vega Central, porque es visto como un lugar inseguro,
sucio, con gran congestión y contaminado por residuos. Para
el arquitecto Turner, el escenario pasó de ser una central
de abastecimiento a una especie de toma pública producida
por camiones que comercializan directamente todo tipo de productos,
generando aglomeraciones y tapando los accesos vehiculares a las
calles aledañas.
Un sistema de
andamios publicitarios financiará la pintura de las fachadas.
Al respecto, según los gestores del proyecto, los empresarios
invertirán en las obras de hermoseamiento porque se darán
cuenta que aumentará la plusvalía de las propiedades.
Se peatonalizarán las calles transversales Salas y Gandarillas,
se instalarán bulevares para normalizar el comercio ambulante
y no producir la emigración de vendedores a otras comunas.
El lugar tendrá un acceso único y se reforzará
el tema de la seguridad pública.
De 9 de la
noche a 7 de la mañana
El
cúmulo de problemas que afectan a Santiago, principalmente
congestión vehicular y polución ambiental, hace cada
vez más precaria la existencia de carga y descarga de camiones
a cinco cuadras de la Plaza de Armas. Esta tesis, suscrita por los
alcaldes de Recoleta e Independencia, Antonio Garrido, además
de los ministerios de Transportes y Vivienda, agrega otra amenaza
a la permanencia de los mayoristas en la Vega Central.
El 1 de octubre
pasado entró en vigencia la resolución, adoptada en
conjunto por los alcaldes antes mencionados, que sólo permite
esas operaciones entre las 21 y las 7 horas. Su puesta en marcha
provocó la indignación de los locatarios del tradicional
mercado. Finalmente, las partes en conflicto acordaron que desde
el 5 de octubre hasta el 15 de febrero de 2002 los cargadores podrán
realizar sus faenas entre las 18 y las 7 del día siguiente.
Pero pasada la fecha acordada, volverá a cobrar vigencia
la resolución.
Según
los veguinos, ese nuevo horario es una forma de presionarlos para
que se trasladen al Mersan, el que es visto como una amenaza por
los más de 20 mil trabajadores de la Vega.
"Se han
ido poniendo obstáculos en lo que es el acceso a la Vega
mall mayorista ubicado en Lo Espejo con la Panamericana Sur y eso
ha ido mermando la confiabilidad hacia el alcalde. Ha estado en
comidas con nosotros, en reuniones con nosotros y hace un discurso
de un cariño a perpetuidad con la Vega y que la Vega no tiene
por qué moverse, pero hay algunas actitudes que siembran
ciertas desconfianzas", declaró a The Moroso Crescencio
López, dirigente de la Vega Central.
Lo cierto es
que los veguinos preparan nuevas protestas para febrero próximo,
cuando entre en vigencia el horario restrictivo para la carga y
descarga de camiones. También es un hecho que no se moverán
del sector de Artesanos. El Mersan tendrá que apuntar sus
ofertas a otros grandes proveedores.
Pero, si quiere
continuar existiendo, la Vega Central no podrá resistirse
a cambiar la cara y "ponerse bella" junto a Recoleta.
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