MICROEMPRESA
Vega, ponte bella
Tras la utopía de "vivir del arte"
Autogestión musical :
La independencia del sonido

La suerte de firmar un contrato con un sello musical transnacional parecía ser el único camino que tenía una banda para mostrar su arte en algunos casos, o en otros, para saltar a la fama. Sin embargo, hoy existe una alternativa igualmente válida para lograr que personas de distintas partes del planeta escuchen a los artistas: la producción de discos con bajos recursos.

por Rodrigo Toledo y Patricio Román

Hace no muchos años, para ser rockero había que tener una pequeña dosis de talento y mucha, pero muchísima suerte. Había que tocar y tocar en todos los lugares posibles hasta que, en una de esas, uno de aquellos míticos "descubridores de talentos" observara el desempeño de la banda y -terminada la actuación- le entregara su tarjeta de presentación. Recién ahí se podía comenzar a visualizar la posibilidad de un contrato con alguno de los pocos sellos dedicados al estilo (esto, por lo menos, en el caso de Chile).

Hoy la situación es diametralmente distinta. Si bien hay muchos músicos que tratan de seguir la clásica y anacrónica línea de tiempo antes enunciada, la mayoría ha encontrado soluciones prácticas y asequibles económicamente para publicar y difundir su trabajo artístico.

Las nuevas tecnologías, lideradas por la creación de softwares que permiten grabar, mezclar, samplear y hacer todo lo que se quiera con la música, permiten la instalación y desarrollo de verdaderos "estudios caseros" donde producir discos. De ahí al tema de la distribución hay un pequeñísimo paso.

Disquerías como Extravaganza! o Kraftwerk, de la galería Interprovidencias de Santiago, fueron pioneras en cuanto a incluir en las vitrinas parte de esta "otra música"; mientras, el ambiente más metalero llevaba la batuta en distribución, privilegiando el "mano en mano" durante los conciertos.

De los más "alternativos", Pánico ha sido el más exitoso en cuanto a consecución de objetivos. La consolidación de su etiqueta Combo Records, mediante la cual editaron a otras bandas chilenas, como Tobías Alcayota y otras extranjeras como los franceses de Holden, los tiene hoy radicados en París y con serias posibilidades de firmar con un sello importante.

También dentro del mismo "ambiente" destaca lo hecho por Congelador, uno de los exponentes criollos del llamado post rock, cuyos integrantes crearon su propio sello, llamado Quemasucabeza, en cuyos registros ya han reclutado a otras bandas como las chicas de Día 14. Big Sur es otra de las etiquetas que ha salido del anonimato últimamente, gracias a la edición de "Hurtos", del dúo electrónico Bitman & Roban, que ha resultado un verdadero éxito.

Hasta el "gorrión de Conchalí", Zalo Reyes, acaba de lanzar su última producción (literalmente la última, pues se retira de los escenarios) de manera independiente, con apoyo de distribución de la Feria del Disco, tienda que junto a Musimundo está cada vez más abierta a conversar con los músicos autoproducidos.

El concierto internacional

La autogestión musical es un fenómeno que hasta hace cinco años era un recurso casi desconocido entre los artistas chilenos. Sin embargo, este sistema es bastante aplicado en países como Inglaterra y Estados Unidos, donde la proliferación de bandas va "in crescendo" a la par con las nuevas vanguardias musicales.

Es así como surgen desde la década de los '80 sellos independientes como el inglés Too Pure -que maneja bandas como Stereolab y a la cantante PJ Harvey- y la firma norteamericana Matador Records -Yo la Tengo, Pavement y Jon Spencer Blues Explosion!, quienes visitaron Chile este año-.

El nacimiento de estas disqueras y su éxito en el mercado musical, han dado la pauta para el surgimiento de nuevas empresas de autogestión en diferentes partes del mundo como Australia, Japón, Canadá y Alemania.

Tal es el interés que despierta la explosión de agrupaciones musicales en todo el planeta, que la empresa Napster -el controvertido servicio de intercambio de música a través de internet- acaba de sellar una alianza con el grupo discográfico alemán Edel Music, uno de los mayores sellos independientes, que tiene entre sus artistas a Roxette, Jennifer Paige y Phunky Data.

Quizás, internet es la herramienta más utilizada por estas firmas para la distribución de los discos que están bajo su propiedad. Sin embargo existen otras formas de entregar el material solicitado por personas de diferentes partes del mundo, una de ellas es el correo.

En esa línea se encasilló la distribuidora argentina Green Ufos, que funciona desde 1993, importando y promocionando música alternativa, incluso de bandas europeas, a tal punto que 95 por ciento del catálogo que manejan es material internacional.

Independencia musical

La falta de recursos para estampar la música en una grabación y su posterior distribución, no es el único motivo para llevar a las bandas a pensar en la idea de "fabricar" sellos independientes, sobretodo en Chile.

No es de extrañar que corrientes musicales como el punk o el hip hop -caracterizadas por un discurso crítico al sistema social y económico- proclamen la necesidad de "autogestionarse".

En el caso del punk, desde hace algunos años se comenzaron a sentir fuertemente los influjos del anarquismo, cosa habitual en las culturas punk de otras zonas del planeta. Aparecieron bandas y casets antifascistas, antisexistas, por los derechos de los animales, ecologistas radicales, antihomofóbicos, y otros tantos. En este sentido, el sello Masapunk tiene un importante rol, junto a agrupaciones como Silencio Absoluto, Redención 911 y Enfermos Terminales.

Esta automarginación tiene mucho que ver con las pautas de discurso que imponen, a veces dictatorialmente, las disqueras transnacionales, las que van de la mano con los fines comerciales que la empresa requiere o, en otras palabras, ser parte de la moda musical.

La autogestión, como vemos, tiene varios motivos para ser un instrumento válido a la hora de definir la manera de cómo mostrar el arte que se pretende mostrar, y lo que es mejor, esta independencia promete la proliferación de corrientes estético-musicales más diversa que la que impone el negocio de las grandes transnacionales.

Así y todo, este incipiente mercado está manifestándose poco a poco en el concierto nacional e internacional. Todo indica que en un futuro próximo, no se será más una alternativa, como es considerada hoy, sino que irá a la par, e incluso podrá destronar a los monstruos disqueros.

Links de Interés:

www.quemasucabeza.cl


Con 'Alas' propias

Hay otros casos, como el proyecto solista de Arturo Figueroa, llamado Termita. Él se encuentra a días de lanzar su segunda placa independiente, llamada "Alas" y puede hablar con propiedad desde su experiencia:

The Moroso: ¿Tu independencia musical se origina en la imposibilidad de grabar convencionalmente o posee algo de actitud, es una postura?

Termita: Depende...creo que en mi caso convergen los dos casos. Tengo claro que quiero preservar mi libertad musical a toda costa, en el sentido de cambiar de estilo si quiero, de no encasillarme en lo conveniente sino en lo que quiero hacer en el momento... y, claro, hoy es lejana la posibilidad de grabar con un sello grande, yo no la busco, pero si apareciera... bienvenida esa opción..."

T.M. : ¿Cuáles eran tus expectativas -económicas y artísticas- que tenías con el primer disco? ¿Cuántas copias confeccionaste?

"Cien copias, que fueron hechas en una radio cuyo nombre no puedo darte... expectativas realistas que se cumplieron, ya que los 100 discos (que las representaban numéricamente) se acabaron en un mes. La expectativa era poder llegar a un rango de publico específico, no masivo. Alternativo, por decir un nombre que usan todos"

T.M.: ¿Crees que esta nueva forma de producción reemplazará algún día a los sellos tradicionales?

"Jamás, los grandes sellos son empresas poderosísimas. Sí genera cambios en ellas, en las políticas de cómo trabajar, de cómo buscar artistas nuevos... Sí se va a dar más eso de que el artista grabe el disco y el sello lo compra, dejando al sello fuera de ese proceso. Lo bueno es que surge como una alternativa a los sellos tradicionales. Un artista que no es incluido en uno de ellos no va a quedar fuera de la industria, sino que tiene la opción de hacerlo por él mismo y trabajar así, algo que significa también una satisfacción económica más inmediata, si le va más o menos bien."

T.M.: ¿Qué expectativas tienes para el segundo disco, "Alas"?

"Para el segundo disco tengo más expectativas porque siento que el resultado es mejor en términos de lo que un sello quisiera publicar o una radio tocar... no fue algo conciente, salió así porque partí con la premisa de que fuera acústico y con énfasis en los arreglos vocales... no quiero soñar, pero creo que puede dar que hablar de manera más masiva."