| Proyecto
Nacional Teatro Municipal
La función debe continuar
Tras años en crisis, el Teatro Municipal
de Santiago encontró una salida. Un importante aumento en
sus fondos le permitiría mantener en alto su telón.
Pero esta "opera prima" no está recibiendo la ovación
esperada. La apertura al público masivo es aún incierta
y el financiamiento se ha transformado en el conflicto principal.
Por
Carolina E. Aliaga y Pascale E. Fuentes
El imponente escenario del Teatro Municipal abrió
sus puertas hace 147 años. Ha resistido incendios, terremotos
y también una fuerte crisis. Sin embargo, el anuncio de que
se encontraba ad portas de salir de ella no fue para todos una buena
noticia. Durante seis meses la comisión creada para superar
esta situación resolvió destinar seis mil millones
de pesos al presupuesto anual del teatro, sin embargo algunos de
los encargados de hacer los aportes económicos aún
no se conforman con la medida.
Primer Acto: La polémica resolución
El proyecto Nacional Teatro Municipal 2005-2010 nació
como la obra maestra de la comisión y no sólo presenta
una salida para el conflicto económico sino que también
extiende la labor del teatro regiones como una forma de ampliar
las actividades que por años han residido en Santiago y que
han podido apreciar casi exclusivamente un público de clase
alta. Los recursos vendrán de distintas entidades.
La Municipalidad de Santiago aportará dos
mil 500 millones, mientras que mil 500 millones los entregará
el gobierno por medio del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes,
y los dos mil millones que restan vendrán de las tres municipalidades
con mayores recursos de la región Metropolitana, de donde
provienen más del 50% del público del teatro.
Se trata de Las Condes, Vitacura y Providencia,
a través de un mecanismo que se incorporará a la Ley
de Rentas Municipales. Con la suma de estos subsidios públicos,
unidos a los 4.700 millones que se proyectan por auspicios, donaciones
y venta de boletos, el teatro se asegura de no tener que bajar el
telón de manera anticipada.
Durante la presentación del proyecto en
abril, Andrés Rodríguez, director general del Teatro
Municipal, afirmó que la iniciativa era un “reconocimiento
a la labor realizada durante años por los trabajadores del
Teatro. El acuerdo alcanzado significará para el público
chileno y para los artistas nacionales que participan en sus actividades,
una estabilidad que permitirá desarrollar nuevos proyectos
artísticos, contribuyendo a una descentralización
concreta de las actividades culturales y dando nuevas oportunidades
y perfeccionamiento para los artistas”.
Descentralización referida al aumento en
montajes itinerantes por todo el país, la realización
de un Festival de Ópera en la Quinta Vergara, la entrega
de dos mil 700 entradas para profesores y estudiantes ligados a
las artes, la instauración del Día del Teatro Abierto
y concursos bienales de creación e interpretación
abiertos a músicos de chile y Latinoamérica. A su
vez se efectuarán mejoras en infraestructura como la climatización
y la construcción de un edificio contiguo que albergue nuevas
salas de ensayo.
Respecto a los fondos en disputa, el Consejo Nacional
de la Cultura y las Artes fue categórico, según confidenció
a CTN una fuente que prefirió no revelar su identidad. “Los
dineros son los que se asignan a través de la Subsecretaría
de Desarrollo Regional del Ministerio del Interior por Hacienda
y la Dirección de Presupuestos de Hacienda. O sea, es plata
extra, plata que está sujeta a proyectos, por esto no hay
nada que preguntarle a los alcaldes o municipios, porque es plata
asignada”.
Intermedio: El “pas de deux”
entre el Municipal y Providencia
Tanto Las Condes como Vitacura no se han mostrado enemigas
del proyecto, y aunque tienen sus reparos piensan que es muy anticipado
oponerse a un tema que no se sabe aún como va a figurar en
la Ley de Rentas, además que este acuerdo requiere para su
éxito un consenso en el Congreso que se vislumbra en época
electoral tan lento y difícil como un adagio. Por su parte,
Providencia se ha manifestado contraria desde un principio a la
iniciativa considerada para ellos como arbitraria. Según
cuenta para CTN el director del Instituto Cultural de Providencia,
Osvaldo Rivera, la disposición líquida el avance que
tiene su comuna evitando que ésta se convierta en el hito
cultural que se ha planteado.
Para Rivera el argumento de que el 10% del público
que va al Municipal proviene de su comuna no tiene validez. “Se
está haciendo la caridad con lo ajeno”, afirma Rivera,
quien piensa que la crisis del teatro se debe a una mala administración
y a la proliferación de sindicatos en su interior. “Nosotros
somos treinta personas y hacemos conciertos de gran envergadura,
traemos las grandes exposiciones de montaje internacional, todas
nuestras actividades tienen gran concurrencia y somos eficientes
en la administración de los recursos y en la calidad de la
gestión, y más encima nos están expropiando
recursos para ir a financiar la inoperancia de otros”.
Segundo Acto: Todos al Municipal
Se pretende que el proyecto aumente la difusión
cultural para las personas de menos recursos y a lo largo del país,
sin embargo Rivera cuestiona la posibilidad de que esto se haga
posible: “El que vaya el Ballet a Punta Arenas a dar un paseito
y a hacer un par de “pas a deux” en algún teatro
no justifica el financiamiento”.
Por su parte, el director del Centro de Extensión
Artístico y cultural de la Universidad de Chile (CEAC), Luis
Merino, cree que se necesita más de una entidad para la correcta
difusión de las artes, como dijo a CTN: “Al municipal
le van a dar un presupuesto base por ley que es tres veces el presupuesto
nuestro, de manera que va a quedar un organismo mucho mejor capacitado
y habilitado de lo que vamos a quedar nosotros, para hacer lo mismo
que estamos haciendo hace más de sesenta años”.
Merino insiste en que tanto el Municipal como el CEAC, así
como otras entidades culturales, deberían recibir un apoyo
financiero más igualitario de parte del gobierno.
El proyecto está desafinando. Según
la fuente ligada al Consejo Nacional de la Cultura y las Artes,
el Teatro Municipal ya no será tan elitista. Por otro lado,
el problema reside, según Rivera, en la falta de educación
respecto a la apreciación del arte. “El teatro ha puesto
en escena grandes producciones contemporáneas con sólo
artistas extranjeros y que significan un alto costo, ¿Cómo
un teatro que está en crisis se da el lujo de presentar este
tipo de obras si más encima menos del 10% que va al Municipal
las entiende? (...) que la gente vaya al Teatro Municipal no por
pituca, ni por un concepto de estatus social sino que pueda entender
el argumento, entender lo que están viendo o al menos lo
que están escuchando”.
El conflicto que parecía solucionado sólo
derivó a una discusión aún más profunda.
El desarrollo de esta obra está en su clímax. El público
espera que tenga un final feliz para que “Gisselle”
o la ópera “Fausto” lleguen efectivamente a ser
panorama de fin de semana para todas las familias, de Arica a Punta
Arenas.
Sitios Relacionados:
Teatro Municipal
Municipalidad de Providencia
|