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A seis meses
de las elecciones municipales
Todos quieren ser alcaldes
En
octubre se estrena la nueva ley para las elecciones municipales.
Ahora alcaldes y concejales se eligen por separado y los partidos
políticos sienten un renovado entusiasmo para probarse en
la cancha.
En plena
campaña, todos se ofrecerán para solucionar “los
problemas de la gente”, pero los votantes prevén que
una vez elegidos, se olvidarán de ellos. Un sistema pionero
en Chile promete una mayor participación.
Por
Cecilia Anríquez y Andrea Sánchez
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Mesas
de votación en el Estadio Nacional.
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En octubre próximo elegiremos los alcaldes
y concejales que administren las 341 comunas de Chile. La última
vez que votamos para las elecciones municipales fue el año
2000 y en esa oportunidad la Concertación salió favorecida
con el 52,11% de los sufragios. Era un porcentaje bajo en comparación
con la elección anterior, pero superior al 40,10% que obtuvo
la oposición, de acuerdo al informe oficial que entregó
el entonces subsecretario del Interior, Jorge Burgos.
Sin embargo, la derecha logró que lo poco
fuera bueno y muchos de los candidatos de la coalición de
centro izquierda ocuparon los puestos de alcaldes. La Alianza por
Chile conquistó el 51,26% de estos cupos, según las
cifras que difundió en ese momento el presidente de la Unión
Demócrata Independiente (UDI), Pablo Longueira.
Hoy, las dos coaliciones políticas de la
nación se preparan para un nuevo duelo en las urnas. La Alianza,
pese a todos sus conflictos internos y demostraciones públicas
de escasa unidad, ya acordó que habrá un equilibrio
entre los candidatos de la UDI y de Renovación Nacional (RN).
Aparentemente, aunque existan diferencias importantes,
los convenios entre dos son más fáciles. Tras una
reunión con el presidente Ricardo Lagos, los partidos de
la Concertación lograron una solución sólo
para 302 comunas. Las diferencias de opinión entre la democracia
Cristiana (DC) y el Partido Por la Democracia (PPD) impiden zanjar
las negociaciones de algunas alcaldías emblemáticas
como por ejemplo Santiago, La Florida y Maipú.
Y el asunto no es menor. Cada vez es más
notorio el creciente interés que demuestran los partidos
políticos por acceder a las alcaldías, especialmente
después de que Joaquín Lavín (UDI) utilizó
este cargo como plataforma mediática y logró materializarse
como una alternativa real de gobierno.
Este año estrenamos la nueva ley 19.737
sobre las elecciones municipales, que decreta elegir alcaldes y
concejales por separado. Esto impide que existan casos como el de
Primavera (duodécima región), donde el candidato Jorge
Canto Núñez (UDI), salió favorecido por su
compañero de lista y quedó como concejal con tan solo
un voto a su favor.
En entrevista exclusiva con CTN, el cientista político
Guillermo Holzmann, explicó que elegir a los alcaldes en
forma separada de los concejales conduce a las coaliciones políticas
a llevar un solo candidato para evitar la dispersión de votos.
“Además, en la práctica, les entrega una definición
bastante específica respecto del respaldo que encuentran
en la ciudadanía y les permitiría establecer el piso
de negociación para las parlamentarias siguientes”.
Si bien, todavía no se han lanzado oficialmente
las campañas municipales, Holzmann cree que la diferencia
de votos entre la Concertación y la Alianza no debiera superar
el 10%, con una leve ventaja para la derecha. La Concertación
apuntará a recuperar ciertas comunas que actualmente están
manejadas por la Alianza, planteando en su campaña un mayor
énfasis social, particularmente en educación y salud.
El plan Auge y Chile Solidario, serían los ejes temáticos
de los candidatos de gobierno.
La derecha en cambio, esmerada en conservar el
terreno ganado, establecería como eje de su campaña
la transparencia y eficiencia para llevar los proyectos adelante,
asociándolo todo a la campaña de Joaquín Lavín
por las presidenciales.
Los ciudadanos comunes esperan que esas propuestas
sean ejes permanentes de preocupación y no solamente estrategias
comunicacionales para aumentar las votaciones. Esa es la crítica
que hace María Eugenia, de la población Salvador Allende,
en La Pintana. “El alcalde es como el presidente de la comuna
y debe preocuparse de lo que le hace falta al pueblo, no sólo
en época de campañas”, dijo a CTN. Su alcalde
durante su período nunca ha ido a su villa a constatar problemas
o a recoger opiniones.
Sergio, de Puente Alto, piensa que los alcaldes
están para solucionar los problemas de la gente, pero critica
su lejanía. “Se supone que están para ordenar
la comuna y ver los problemas de la gente, pero yo creo que lo hacen
por su carrera. Primero son alcaldes y después serán
presidentes, para ellos es cosa de tiempo”.
Patricia es de Las Condes. Dice que piensa votar
para las presidenciales, pero que no le interesa inscribirse para
las municipales. Su desencanto pasa por creer que quienes se presentan
como candidatos a algún cargo público lo hacen por
asegurarse un sueldo y no por razones de servicio público.
Cree que los alcaldes actúan como administradores de los
bienes comunales, pero que no van más allá de esas
atribuciones.
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Municipalidad
de Buin. |
Si existe alguna coincidencia, es en que el mejoramiento
de la acción municipal radica en la ampliación de
la participación comunal. Mucho más cerca de lograrlo
está la Municipalidad de Buin. CTN conversó con la
vocera de la comuna, Alejandra Zárate, quien explicó
como el alcalde, Ángel Bozán Ramos (PPD), puso en
marcha una iniciativa que trajo de Brasil y que asegura la participación
ciudadana.
La propuesta, que también se ha implementado
en Argentina, se llama Programa de Presupuestos Participativos y
consiste en dividir a la comuna por sectores los cuales tiene un
cierto capital asignado para llevar a cabo los proyectos que los
mismos vecinos votan en reuniones conjuntas. El objetivo del programa
es transparentar los recursos públicos y entregar a la comunidad
el poder de decisión para definir en qué invertir
y cómo hacerlo.
En definitiva, una forma organizada y democrática
de solucionar los problemas de la comuna y un espacio donde se crean
instancias de participación directa en la cual los vecinos
se sienten realmente escuchados. Sin duda una buena idea que los
futuros candidatos podrían adoptar en sus campañas.
Eso sí, con el compromiso de materializarlo. Al fin y al
cabo, que mejor manera de representar a la gente si no es invitándola
a decidir.
Sitio relacionado:
Asociación Chilena
de Municipalidades
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