CONSUMIDORES
Hacia la humanización del mercado

Las alzas petróleo

Yo tengo una bencina que me sube y me baja

Desde enero de 2001, una de las noticias más recurrentes en la pauta nacional ha sido la del alza de la bencina. Los usuarios semana a semana ya tienen como costumbre el llenar el estanque el día domingo antes que suba la gasolina el lunes.

Sólo cabe ser paciente y esperar en fila para llenar el estanque para aquellos que pueden gastar alrededor de 20 mil pesos a la semana en combustible para el vehículo.

por Ramiro García

El cuento de la bencina ha tenido varios capítulos desde el advenimiento de la democracia en Chile.

Recién iniciada la década del 90, el primer gran hito de la bencina fue la llegada de la gasolina sin plomo, que se supone vendría a descontaminar la ciudad de Santiago, saturada de smog por esos días. Para eso hubo que cambiar la tecnología de los vehículos e incorporar el famoso convertidor catalítico, con la promesa del gobierno de que estos autos nunca tendrían restricción vehicular porque al "invertir" en los convertidores catalíticos, se estaba haciendo una gran contribución para descontaminar la capital.

A mediados de la década se diversificó la oferta de bencina, de 93 octanos a 95 y 97 octanos, que permite un mejor rendimiento del combustible en los vehículos, porque tiene más procesamiento y por ende tiene un precio mayor, pero la diferencia no pasa de los 10 pesos entre la de 93 y la de 97.

El petróleo no es eterno. Por eso se transforma en un combustible caro y codiciado por los gobiernos de los países. De ahí que muchas de las guerras de las últimas décadas hayan sido en torno al tema del petróleo (guerra del golfo, guerra de Rusia contra Chechenia, por nombrar algunas).

Últimamente han surgido otros combustibles para vehículos como el gas licuado, pero es necesaria una inversión importante para poder acondicionar los automóviles y otros vehículos a esta tecnología. Por eso la bencina sigue ahí en el primer lugar de uso de combustibles líquidos.

Cuestión de Precios

El petróleo crudo tiene un precio de 26, 85 dólares el barril a noviembre de 2002. Pero aparte de este valor, hay otros factores que influyen en el precio de la gasolina que finalmente se consume.

Uno de ellos, quizás el más importante es el Fondo de Estabilización de Precios del Petróleo (FEPP). El FEPP fue creado en 1991, producto de la crisis del Golfo, de acuerdo a criterios que quedaron plasmados en la Ley 19.030. El fondo permite en palabras bastante simples, que el precio de los combustibles no se dispare y no se salga de las bandas establecidas por el Gobierno. Este fondo de 200 millones de dólares, a octubre 2002 ha destinado 119 millones para estabilizar el petróleo diesel, el más usado por camiones y autobuses y sólo 76 millones de dólares para mantener el precio de la gasolina de los automóviles. Al finalizar octubre, el fondo contaba con sólo 35 millones de dólares para lo que restaba del año.

Otro factor es el precio del dólar, que por el tipo de cambio puede hacer variar el precio del barril que se importa con divisas. Si el dólar está más caro, sube el precio del barril y por ende el precio de venta a los usuarios.

En el sitio web de la ENAP aparecen semana a semana las variaciones de precios del petróleo y sus razones.

"Durante la semana de referencia para estos cálculos (4 al 8 de noviembre de 2002), bajaron los precios de los combustibles en el mercado de referencia de la Costa del Golfo de México (Estados Unidos), por el estancamiento de la demanda en los EE.UU. y por nuevas bajas de precio del petróleo crudo, ante las mayores exportaciones de Irak y la menor probabilidad de que se iniciara una guerra en el Golfo Pérsico en una semana que estuvo denominada por las elecciones del Congreso de los EE.UU.

"La variación del tipo de cambio en Chile entre las fechas de cálculo de los precios fue de -$ 9 (negativo), lo que contribuyó en forma relevante en la disminución de los precios a nivel local.

"Los precios de referencia de los combustibles que calcula la Comisión Nacional de Energía se ubicaron dentro de la banda del FEPP, por lo que no correspondió la aplicación de subsidios ni impuestos para los combustibles, con excepción del fuel oil."

Las mayores variaciones al alza de la bencina se registraron en enero de 2001, donde en tan sólo 20 días, hubo un aumento en el precio de 17%. Después de unas bajas de menos de un punto, en abril de 2001 el precio aumentó en 14%. En los meses de invierno hubo algunas bajas importantes, para mantenerse sin mucha variación en el resto del año.

En 2002, los finales de marzo fueron los momentos más complejos del precio de la bencina. En menos de un mes subió un 16%. El resto del año el precio se ha mantenido con mínimas variaciones, al alza y la baja que tienen el precio de la bencina en un promedio de 420 pesos el litro. En enero de 2001 costaba tan sólo 280 pesos.

El tema del alza de la bencina produce problemas porque afecta directamente los bolsillos de los usuarios que utilizan vehículos para uso personal y para trabajar. Las alzas no deben analizarse semana a semana, porque las variaciones no son tan significativas. Pero en el largo plazo, el alza ha sido bastante grande en relación a otros productos que varían según el IPC. Pero como el petróleo se importa desde el extranjero casi en un 99%, está subyugado a las condiciones del mercado internacional.

Un automóvil rinde en promedio 10 kilómetros por litro. Con mil pesos se puede comprar poco más de dos litros lo que alcanza para recorrer algo más de 20 kilómetros. Como referencia, de Puente Alto a Las Condes hay 20 kilómetros. Por lo tanto, una persona que recorre esta distancia diaria o alguna similar, debe gastar como mínimo 30 mil pesos al mes en bencina.

Amarillo y Negro


El caso más complicado es el de los taxistas. Pedro Pineda trabaja todos los días arriba de su taxi, un Nissan V16 del año 98. "Se gasta mucha bencina en este trabajo y como la situación del país no está muy buena, la gente prefiere tomar una micro y después caminar antes que viajar con nosotros. Los micreros usan diesel que es mucho más barato y rinde más por litro. Este auto que ya tiene sus años me da diez kilómetros por litro. Lo malo es que al día no se está sacando mucho. En un buen día, sacamos como quince a veinte lucas y gastamos como cinco en bencina. Por eso hay algunos colegas que han empezado a usar el auto como colectivo, de Puente Alto a Plaza Italia por ejemplo, entonces así ganan un poco más al día. Pero ahora, aparte de la bencina hay otras restricciones como la de no entrar al centro sin pasajeros y las vías exclusivas que nos han quitado harto pasajero."

En la Plaza Egaña se pueden ver algunos taxis estacionados y personas cerca de ellos que gritan "Puente, Puente, Plaza Puente". Aquel que tenga que irse a esta populosa comuna y que no quiere viajar en las atestadas micros que llegan desde Ñuñoa hacia allá, deben desembolsar mil pesos para viajar cómodamente sentados. Y al igual que los colectivos, no parten hasta que tienen los cuatro asientos de pasajeros ocupados.

"Yo creo que no es malo lo que hacen", prosigue Pineda, "es que es la necesidad de trabajar lo que los obliga a competir en forma desleal. Yo te digo, tener un taxi no es buen negocio. Alcanza para vivir, pero no se vive bien. Además que es muy arriesgado trabajar así en forma particular. Es mejor meterse en una de estas cosas de radio taxi, porque así se controla un poco más a los pasajeros que uno lleva. Así que si alguien está pensando en comprarse un auto para taxear, mejor que invierta la plata en otra cosa porque esto no está bueno".

El automóvil generalmente se ve como un bien suntuario. Pero lo cierto es que mucha gente lo utiliza para trabajar y es acá donde con el alza de la bencina, tener un vehículo pasa a ser un gasto que ni siquiera tiene un costo fijo porque el precio del petróleo depende de muchos factores que lo hacen variar.

Ahora que Estados Unidos quiere emprender a toda costa la guerra contra Irak, no se puede sino esperar que el precio del crudo comience a subir, porque los países petroleros tienen el poder de amedrentar con suspender la venta de este combustible imprescindible. Así que habrá que preparar los bolsillos y comenzar a planificar mejor los viajes en auto.

En todo caso, como dato práctico, en la esquina de General Velásquez con Mapocho, la bencina está a 380 pesos. Claro que tendrá que esperar alrededor de quince minutos para ser atendido. Pero vale la pena. Todo sea por ahorrar un poco de dinero en estos tiempos de navidad.