¿Qué es?


Las personas asocian la enfermedad del cáncer principalmente con la palabra tumor. Sin embargo, la proliferación desordenada de células neoplásicas malignas es más que ello.

Las células conforman los tejidos y estos, en conjunto, forman órganos. El crecimiento de las células permite que el organismo se recupere de lesiones o pérdidas, no obstante, no todos los tejidos son recuperables y no todas las células se regeneran aunque el cuerpo las necesite, ya sea por una pérdida o por su fallecimiento al envejecer.

Cuando este proceso de regeneramiento se descontrola, nuevas células se forman innecesariamente y comienza la formación de masas de tejidos que no se necesitan, es decir, tumores.

Los tumores pueden ser benignos o malignos, los primeros no son cancerosos y no se presentan como una amenaza para la vida humana, además generalmente son operables y no vuelven a aparecer. Por el contrario, los tumores malignos son de mayor gravedad, pues pueden poner la vida en peligro y aunque con frecuencia pueden extirparse, tienen una gran probabilidad de volver a crecer, invadiendo los órganos y dañando los tejidos.

Los tumores se propagan por el cuerpo, debido al desprendimiento de las células malignas y su posterior proliferación entrando al torrente sanguíneo o al sistema linfático y desarrollándose en otros sectores del cuerpo, lo que comúnmente es llamado metástasis.

Lo anterior responde a cualquier tipo de cáncer tumoral.

Ahora bien, el cáncer colorrectal o de colón y recto, como su nombre lo dice se desarrolla en los órganos homónimos.

El colon y el recto forman parte de los últimos tramos del sistema digestivo. Ambos forman el intestino grueso, el colon como la parte principal y el recto como la finalización y el encargado de conectarlo con el exterior. La vínculo entre ellos es llamado colon sigmoideo y el vínculo con el intestino delgado es llamado ciego.

El proceso normal de estos órganos es que el colon extrae agua y nutrientes de los alimentos y almacena el resto como desechos, los que pasan al recto para poder así seguir hasta el ano y ser expulsados del cuerpo.

El cáncer de colon y de recto pueden llamarse, cualquiera sea el tipo, colorrectal.

La mayoría de los cánceres colorrectales aparecen sobre un pólipo existente en la mucosa del colon o en el recto y, así, evoluciona a un tumor maligno.

La evolución de cada nódulo o tumor depende de muchos factores y pueden clasificarse principalmente en tres tipos: crecimiento local, diseminación linfática y diseminación hematógena .